¿Qué pasa si no me cuido un desgarro muscular?

El desgarro muscular es una de las lesiones deportivas más comunes. Cuando el músculo se ve sobreexigido por la actividad física, las fibras y vasos sanguíneos se distienden o rompen, generando el desgarro en el músculo. 

Según la gravedad de la lesión, la persona puede sentir mucho dolor, dificultad para mover el músculo dañado, hinchazón, espasmos o calambres. Estos varían según el grado del desgarro, que es determinado por un médico posterior a una evaluación física y sintomática. 

Para la recuperación de un desgarro, es imprescindible suspender la actividad física y seguir las indicaciones médicas para una pronta recuperación. En caso de no tomar un descanso y no seguir el tratamiento, la persona se expone a sufrir dolor crónico, entre otros problemas de salud que se mencionan en este artículo. 

¿Qué tan delicado es un desgarro muscular?

La gravedad de un desgarro muscular puede variar dependiendo de varios factores, incluyendo el tamaño y la ubicación de la lesión, así como la actividad que lo causó. Si bien los desgarros leves no representan un riesgo al sanar a pocos días, los desgarros de mediana y alta gravedad sí son de cuidado.

Los desgarros musculares graves causan mucho dolor al estar el músculo rígido y por la inflamación que surge en la zona dañada. Esto limita la movilidad del paciente, obligándolo a suspender actividades cotidianas como caminar, cargar peso, subir escaleras, etc. Por estas razones, el no tratar los desgarros de forma oportuna y siguiendo el tratamiento, puede generar dolor crónico y que el proceso de curación tarde más de lo esperado. 

¿Qué consecuencias tiene un desgarro muscular?

Si no cuidas el desgarro muscular, es probable que prolongues el tiempo necesario para que el músculo se recupere completamente, además de experimentar dolor crónico y dificultad para hacer actividad física, de fuerza o cotidianas, como las que se describen a continuación: 

1. Dolor persistente: Ignorar un desgarro muscular puede resultar en dolor crónico o recurrente en el área afectada.

2. Inflamación prolongada: La inflamación es una parte natural del proceso de curación, pero si no te cuidas, esta inflamación puede persistir durante más tiempo del necesario.

3. Rehabilitación más larga: Sin el tratamiento adecuado, la recuperación de un desgarro muscular puede llevar mucho más tiempo. Podrías necesitar muchas sesiones de fisioterapia para sanar.

4. Riesgo de lesiones adicionales: Un músculo debilitado o mal curado es más propenso a sufrir nuevas lesiones. Esto puede provocar un ciclo de lesiones recurrentes si no se aborda adecuadamente.

5. Disminución del rendimiento: Si eres un atleta o realizas actividades físicas regularmente, un desgarro muscular no tratado puede afectar tu rendimiento y limitar tu capacidad para participar en actividades deportivas o ejercicios.

¿Qué pasa si sigo haciendo ejercicio con un desgarro?

La clave para recuperarse de un desgarro es el reposo deportivo. Para un deportista, el entrenamiento y disciplina resultan claves para superar sus propias limitaciones y mejorar, sin embargo, ante una lesión, el reposo deportivo es imprescindible para permitir al músculo recuperarse completamente. 

Cuando tienes un desgarro y sigues practicando deporte, no le estás permitiendo al músculo regenerarse. Le sigues exigiendo al músculo, empeorando la lesión y prolongando el tiempo de recuperación, además del riesgo de generar cicatrices de mala calidad permanentes en el músculo. En síntesis, continuar con la actividad física puede aumentar el daño al músculo, causar más dolor, inflamación y posiblemente complicaciones adicionales.

Además, seguir ejercitando el músculo puede aumentar el riesgo de desarrollar una lesión más grave, como una rotura completa del músculo, lo cual requeriría un tratamiento más extenso.

Es importante escuchar a tu cuerpo y darle tiempo para recuperarse. Si experimentas un dolor significativo o molestias al hacer ejercicio, es importante detener la actividad y permitir que el músculo desgarrado se cure adecuadamente. Consultar a un médico o a un fisioterapeuta es fundamental para recibir orientación sobre el tratamiento y la rehabilitación adecuados para tu lesión específica.

Ante estos problemas, lo mejor siempre será suspender la actividad que provocó el desgarro, acudir al médico si la lesión no mejora después de unas horas o el dolor es muy intenso.  

“Prevenir es mejor que curar”, por lo que siempre antes de realizar deporte, actividad física o someter se a esfuerzos físicos es necesario un calentamiento previo, ejercicios de fuerza y elongación adecuada para prevenir un desgarro muscular.

Regeneración celular para el tratamiento de desgarros musculares

Si sufres de un desgarro muscular de segundo o tercer grado, en RNG Salud tenemos la solución para ayudarte a sanar. La técnica de regeneración naturalmente guiada (RNG) te ayuda a sanar más rápido y con excelentes resultados funcionales al acelerar el proceso de sanación de tu organismo. 

El cuerpo humano desarrolla células regenerativas que tienen la capacidad de reparar los tejidos del músculo dañado. Sin embargo, cuando la lesión es grave, necesita de ayuda. Ahí es cuando nuestro equipo médico extrae sangre de tu cuerpo para crear un biomaterial único que promoverá la proliferación de células y factores de crecimiento necesarios para que tu desgarro muscular sane más rápido. 

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