Las heridas son una parte inevitable de la vida. Sean menores como cortes y raspaduras, graves como las quemaduras de segundo y tercer grado o crónicas como las úlceras, si no se cuidan de forma adecuada pueden infectarse, agravando la lesión y trayendo otras complicaciones de salud.
Saber identificar una infección a tiempo es clave para evitar complicaciones. En este artículo, te explicamos los signos de alerta y los mejores tratamientos para curarlas de manera efectiva.
Síntomas de una herida infectada
Cuando nos hacemos una lesión en la piel, debemos ser precavidos a la hora de tratarla y cuidarla. Es muy importante limpiar la herida y cubrirla con un apósito limpio y adecuado para protegerla de posibles infecciones. El uso de elementos no aptos para las heridas, como algodón o alcohol, puede dañar el tejido, retrasando su recuperación y haciendo vulnerable la barrera protectora de la piel, volviéndose susceptible al ingreso de bacterias, virus u hongos.
El ingreso y proliferación de microorganismos genera las infecciones en las heridas, dificultando que éstas cicatricen, llegando incluso a dañar tejidos internos de la piel, hueso y más. En casos críticos, la infección puede llegar a la sangre, generando una septicemia y poniendo en riesgo la vida del paciente.
Algunos signos comunes de infección incluyen:
- Enrojecimiento y calor: si el área alrededor de la herida está enrojecida y caliente al tacto, podría ser un signo de infección.
- Hinchazón: una inflamación excesiva o persistente puede indicar que el cuerpo está luchando contra bacterias.
- Dolor intenso: si el dolor empeora en lugar de mejorar con el tiempo, es una señal de alarma.
- Secreción anormal: la presencia de pus o líquidos de color amarillo, verde o con mal olor indica infección.
- Fiebre: un aumento en la temperatura corporal sugiere que el cuerpo está combatiendo una infección.
- Lentitud en la cicatrización: si la herida no muestra signos de mejoría después de varios días, podría haber una infección subyacente.
¿Cómo cuidar una herida infectada?
Si sospechas que tu herida está infectada, es importante actuar de inmediato con medidas de primeros auxilios y acudir a un centro de salud para iniciar el tratamiento adecuado. Los pasos que se deben seguir para los primeros auxilios son:
- Lava tus manos con agua y jabón, idealmente antibacteriano, antes de tocar la zona de la herida para evitar introducir más bacterias.
- Limpia la herida con suero fisiológico.
- Aplica una gasa con antiséptico para desinfectar la zona circundante herida.
- No usar algodón, ya que este puede dejar fibras en la herida. No colocar cremas, hierbas, recetas caseras ni ninguna otra sustancia en la herida.
- Cubre la herida con un vendaje estéril para protegerla de más contaminación.Cambia estos vendajes regularmente para mantener la herida limpia y seca.
- Acude a un centro de salud para iniciar el manejo de la infección.
Es importante recalcar que las infecciones deben ser tratadas por un especialista. La primera atención la realizará una enfermera o TENS, quien evaluará la herida y realizará una limpieza de ésta de modo de bajar la carga microbiana y aplicará apósitos especiales para manejo de la infección. En casos más severos o en personas de alto riesgo, un médico puede recetar antibióticos u otros tratamientos necesarios que te ayuden a controlar la infección y evitar que empeore su cicatrización y tu salud.
Tratamiento de heridas infectadas con terapia celular
Una manera efectiva de prevenir infecciones y sanar la herida es aplicando la terapia celular de RNG Salud. Nuestro tratamiento incluye el manejo de infecciones y favorece la regeneración celular de los tejidos dañados que forman parte de la herida.
Nuestros tratantes especialistas aplicarán, los apósitos apropiados para cada caso y, en caso de ser necesario, te indicarán si debes tomar algún antibiótico. Una vez controlada la infección, te aplicarán terapia celular en la herida para optimizar el proceso de sanación y prevenir futuras infecciones.
El método es simple y efectivo. Desde tu sangre se extraen células, plaquetas y factores de crecimiento para formar el biomaterial L-PRF (del inglés Leukocyte and Platelet Rich Fibrin); luego se crea una membrana que se aplica directamente en la herida para estimular la regeneración celular de manera acelerada.
Sana tu herida con terapia celular
Si cuentas con una herida, ya sea aguda, grave o crónica, que aún no está sana, la terapia celular es lo que necesitas. La técnica de regeneración de RNG Salud es muy efectiva para el tratamiento de heridas por quemaduras, lesiones post quirúrgicas, úlceras o condición del pie diabético, entre otras, gracias a su principio de regeneración celular para reparar los tejidos de distintos tipos de heridas.
Si quieres conocer más sobre nuestro tratamiento, escríbenos al WhatsApp +56 9 9733 3199.
Para más consejos sobre cuidado de heridas y otros temas de salud, sigue leyendo nuestro blog. Mantenerse informado es la mejor manera de cuidar de tu bienestar.