Las heridas crónicas son un desafío significativo tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes que las padecen. La buena noticia es que los avances en el tratamiento de heridas han llevado a la introducción de la terapia celular, una técnica innovadora y eficaz para la curación de heridas crónicas.
En este artículo, exploraremos qué es la terapia celular, cómo funciona, y los beneficios que ofrece para la curación de heridas.
Terapia celular: un tratamiento avanzado de heridas
La terapia celular representa un tratamiento avanzado en el campo de la medicina regenerativa para heridas crónicas. Esta técnica utiliza componentes biológicos para acelerar y mejorar el proceso de curación. Destaca por ser un tratamiento poco invasivo, ayudando a cerrar las heridas en poco tiempo y evitar la generación de infecciones.
Dentro de la terapia celular, los profesionales de la salud están adoptando la técnica de Regeneración Naturalmente Guiada (RNG) para estimular la cicatrización de heridas del pie diabético, úlceras varicosas, quemaduras de segundo y tercer grado, y otras lesiones que de la piel, incluso aquellas que no responden a los tratamientos tradicionales.
¿Cómo funciona la técnica RNG en el tratamiento de heridas?
¿Has notado que cuando te realizas una herida leve, en minutos para el sangrado y a los días se completa el proceso de cicatrización? Este es el mecanismo natural que tiene tu cuerpo para sanar heridas internas y exteriores y sus componentes viajan a través de la sangre y se activan cuando encuentran una injuria. Este mismo procedimiento es el que utilizamos en RNG Salud para sanar heridas por pie diabético, úlceras venosas, quemaduras y más.
En este video te explicamos más:
Tratamiento de heridas con RNG
El tratamiento consiste en una curación semanal con aplicación de terapia celular hasta el cierre total de la herida. A continuación, te contamos los pasos a seguir en cada curación:
Paso 1: Extracción y procesamiento de sangre
El primer paso en la técnica RNG es la extracción de sangre del propio paciente. Se procesa en una centrífuga especial (autorizada por la FDA) para separar los componentes regenerativos como las plaquetas, células y factores de crecimiento, del resto de la sangre. A partir de ello se crea el biomaterial L-PRF (Fibrina rica en plaquetas y leucocitos) que es 100% autólogo, lo que significa que no contiene aditivos ni químicos en su elaboración.
Paso 2: Preparación de la membrana L-PRF
Una vez centrifugada la sangre, se extrae el biomaterial para llevarlo a un dispositivo que lo comprime. De esta forma, se crea un tejido o capa muy delgada conocida como membrana.
Paso 3: Limpieza de la herida
Para iniciar el proceso de curación, es imprescindible la limpieza del lecho de la herida y su piel circundante. La enfermera o TENS se dedica a eliminar el exudado, tejidos muertos, esfacelo y biofilm, y bajar la carga bacteriana utilizando un suero limpiador especial. Es crucial que la herida esté lo más limpia posible para maximizar la eficacia de la terapia celular.
Paso 4: Aplicación de la membrana L-PRF
Una vez que la membrana L-PRF está lista y la herida está limpia y desinfectada, se aplica la membrana directamente sobre la herida. Las plaquetas, células regenerativas y factores de crecimiento presentes en el L-PRF comienzan a actuar en la reparación de los tejidos, proporcionando condiciones óptimas para la regeneración. Para proteger el área tratada y mantener la herida limpia se cubre con gasas y apósitos.
Paso 5: Repetición del procedimiento
El procedimiento de curación con aplicación de la membrana de L-PRF debe repetirse cada siete días hasta que la herida haya cicatrizado por completo. Dado que este tratamiento utiliza la propia sangre del paciente, no existe riesgo reportado de rechazo inmunológico ni transmisión de enfermedades, lo que garantiza un proceso de curación seguro y efectivo.
Beneficios de la terapia celular en la curación de heridas
- Curación acelerada: Uno de los principales beneficios de la terapia celular es su capacidad para acelerar la curación de heridas agudas y crónicas. Los factores de crecimiento y células regenerativas presentes en el L-PRF estimulan la reparación de tejidos, lo que resulta en una cicatrización más rápida y efectiva.
- Reducción de infecciones: La limpieza exhaustiva de la herida y la aplicación de la membrana de L-PRF ayudan a reducir el riesgo de infecciones. Esto es especialmente importante en pacientes con heridas crónicas, quienes suelen ser más susceptibles a complicaciones infecciosas.
- Minimización de cicatrices: La terapia celular no solo acelera la curación, sino que también mejora la calidad de la cicatriz. Al promover una regeneración tisular saludable, esta técnica puede minimizar la apariencia de cicatrices y mejorar los resultados estéticos.
- Formación de nuevos vasos sanguíneos: Esta terapia estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos en la zona, asegurando una mejor irrigación y llegada de nutrientes, evitando que la herida vuelva a abrirse en el futuro. Esto es de gran importancia en heridas como pie diabético y úlceras venosas, donde la falta de irrigación sanguínea es el problema principal que lleva a la formación de la úlcera o a su recidiva.
¿Qué heridas se pueden tratar con terapia celular de RNG?
Si bien, esta técnica puede ser utilizada en cualquier tipo de herida, las heridas complejas suelen ser las más beneficiadas con este tratamiento, debido a su dificultad para sanar y el riesgo que tienen de ser atacadas por infecciones.
Heridas del pie diabético
Las úlceras diabéticas son una complicación común y severa en pacientes con diabetes. La terapia celular ha mostrado ser altamente efectiva en el tratamiento de estas heridas, reduciendo el tiempo de curación y disminuyendo el riesgo de amputación.
Lesiones por presión
Las lesiones por presión, comunes en pacientes inmovilizados o con movilidad limitada, pueden ser difíciles de tratar. La terapia celular ofrece una solución prometedora, acelerando el cierre de la herida y mejorando la calidad de vida de los pacientes.
Heridas posquirúrgicas
Las heridas posquirúrgicas pueden beneficiarse igualmente de la terapia celular. Al aplicar L-PRF, los profesionales de la salud pueden facilitar una recuperación más rápida y reducir las complicaciones postoperatorias.
Quemaduras
Las quemaduras por exposición solar, elementos inflamables o calientes, quemaduras por congelación, abrasiones y exposición a químicos son heridas o llagas que se producen en la piel dañando sus distintos tejidos. La terapia celular es útil para tratar quemaduras de segundo y tercer grado, ayudando a su pronta cicatrización y renovación de la piel.
Úlceras venosas
Las úlceras venosas son heridas crónicas que afectan principalmente a las piernas y pueden ser causadas por mala circulación, lesiones o insuficiencia venosa. La terapia celular ofrece una opción de tratamiento efectiva para estas úlceras, aumentando la curación y reduciendo el riesgo de infecciones.
Es tiempo de sanar
Tener esa herida es un riesgo, y entendemos que deseas recuperarte cuanto antes. En RNG nos preocupamos por tu bienestar y queremos ofrecerte una alternativa innovadora y efectiva para tratar tus heridas.
Para obtener más información sobre la terapia celular y cómo puede beneficiarte, no dudes en escribirnos al Whatsapp +56997333199. Juntos, podemos explorar las mejores opciones de tratamiento para tu situación específica.
Recuerda, la clave para una curación efectiva y segura está en la adopción de tecnologías avanzadas y personalizadas como la terapia celular. ¡No esperes más para descubrir todo lo que esta innovadora técnica puede ofrecerte!